
Hace mucho tiempo que vengo dándole vueltas a la idea de que nos hemos anclado en la conquista de la libertad y ya no avanzamos hacia la igualdad y hacia la fraternidad, éste último el valor más importante que el hombre tiene a su alcance, al de su mano y al de su mente. Creo que todo se sostiene mejor con la fraternidad viva de por medio, con los compromisos fraternos, con el deseo de que el hermano sea tan importante o más que nosotros mismos en nuestra vida diaria. Leyendo a Leonardo Padura Fuentes, buscando después más información sobre él en internet, hallo un artículo -que publicó en El País- absolutamente suscribible y lleno de las mejores enseñanzas posibles, llamado además "Fraternidad", y del que aquí extraigo algunas líneas:
"...las más benditas horas empleadas en disfrutar de la libertad callejera, siempre rodeado por un grupo interminable de amigos de todos los colores imaginables, de todas las extracciones posibles."
"Haber nacido y crecido en fraternidad me hizo el hombre que soy... el sentido de la hermandad me ha acompañado siempre, me ha orientado siempre... siento de un modo visceral y alarmante la existencia cada vez más arrinconada de la fraternidad en el mundo de hoy y el crecimiento indetenible del egoísmo, la mezquindad, el odio y la discriminación".
Es un artículo que me emociona porque sé que está escrito por alguien que es activamente fraterno.
Enlace para leer entero el artículo aquí.
Foto: Willy Ronis

6 comentarios:
Un buen descubrimiento el que me has hecho aquí. En estos tiempos quizás sea más importante hablar de "fraternidad" y tal y cómo lo hace Leonardo es la mejor manera.
Inmenso de bello tu texto tu blog saludos desde mi lejos y mientras te leo disfrutos tu comas y textos
"Fraternidad", una consigna acuñada en plena Revolución Francesa, (la revolución traicionada), pero que, afortunadamente, aún sigue vigente hoy en día y debería estarlo más que nunca, en una era en la que muchas personas sienten la necesidad y trabajan por el profundo deseo de cambiar el mundo "a mejor", que "a peor" ya hay demasiados, (personas e intereses), dispuestos a cambiarlo. Y es que si todos nos sintiéramos como hermanos habría más empatía y menos mezquindades y egoísmos. Voy a leer ahora mismo ese artículo, mi querido Francisco, y a disfrutar de las palabras e intenciones de un hombre honesto y bueno. Un besote fuerte y muy feliz semana.
Totalmente de acuerdo con tus reflexiones y con las de Leonardo Padura.
Leyendo tus palabras y las suyas vino a mi mente aquella frase tan manida, y tan poco usada en realidad, "la libertad de uno comienza donde termina la de los demás", y es que de que nos sirve nuestra propia libertad si su búsqueda nos lleva al aislamiento. Cuanto mejor no es buscar libertades compartidas en fraternidad…
Descubrí tu blog por casualidad, todo un descubrimiento, espero volver más veces.
Un saludo
Todos deberíamos practicar la fraternidad siempre. O, como tú bien dices, ser activamente fraternos. Pero no a la manera de Caín y Abel, claro está.
Un abrazo, Francisco.
great.......................................................................
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